
Este ivnierno no me perdona, y mi piano empieza a temblar,
dos bemoles se enamoran, y mi risa empieza a llorar.
Tengo miedos que no son miedos, tengo tiempo para pensar,
si es que estoy enloqueciendo, o estoy triste de verdad.
Audiencia: Si han entrado a leer este humilde blog es porque en verdad no tienen en qué ocupar su valioso tiempo. Yo solo pretendo jugar con sus psiquis y provocar erecciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario