No puedo parar de mirarte el ombligo, no puedo.
No puedo parar de jugar con tu lengua, no puedo.
No puedo parar de mirar todo lo que tocas, no puedo.
Me gusta hasta lo que no veo, de vos.
Audiencia: Si han entrado a leer este humilde blog es porque en verdad no tienen en qué ocupar su valioso tiempo. Yo solo pretendo jugar con sus psiquis y provocar erecciones.