miércoles, 21 de abril de 2010

acerca de .. .. .

Caímos juntos. Barranca abajo, éramos 3 del barrio y uno de la Villa 22.
Un pobre pobre, un pobre diablo, nosotros éramos los niños endiablados del amor de las familias más argentinas. No nos dormimos sin rezar el Padre Nuestro al redentor. (¡¡¡¡¿¿'¿'')
El niño ausente, el proletario, traía en la sangre mil generaciones del peor alcohol.
Entre los fierros, entre los sapos entre el calor casi demente del arroyo seco, arróyalo. Lo convencimos, lo enamoramos y le juramos que jamás se olvidaría de nosotros y así le hicimos comer el barro, tragar la mugre misma con la que se había alimentado, así le hicimos beber espanto.
Tres chicos ricos empresarios, lo más parecido a un santo y nos reímos, nos animamos; pateando el culo de un chiquito hambriento, triste y solitario.
Tengo veinte mil años, soy una loca enjaulada. Soy la niña proletario y estoy en el aire.
Yo le bajaba los pantalones mientras mis 2 hermanos le ataban los brazos, su sudor. Nos empapaba, nos excitaba , yo puse dentro de él lo mío tan a fondo que explotó. Fue precioso, tan kamikaze yo fui Calígula y él fue la Virgen que este Dios violó.
Lo liquidamos tan de repente y mientras se moría yo le acuchillaba el corazón. Le di duro entre los dientes, ya no tenía voz el chico para pedir por favor que lo matemos, lo antes posible.

Andá a cantarle a Gardel, andá a cantarle a Perón...

No hay comentarios: